¿Qué desea Usted?

¿Qué desea Usted?
Si mucho no me equivoco, el espacio todavía estará en blanco y usted ha seguido
leyendo sin escribir nada. ¿Tengo razón?
¿Qué pensamientos vinieron a su mente cuando leyó la pregunta? La pregunta es
fácil de entender; no contiene más que tres palabras. La mayoría de la gente,
cuando lee la pregunta, siente como una corriente de ideas llega a su mente, una
ráfaga de preguntas sin orden alguno. En la confusión, les resulta difícil formular
una respuesta coherente. Finalmente, se rinden y siguen leyendo sin contestar.
Esta falta de claridad es precisamente el problema. Normalmente no sabemos lo
que queremos. No tenemos una imagen clara y específica de nuestros deseos.
Esta falta de certeza es, de lejos, la principal razón de que la mayoría de la gente
no sea feliz o no tenga éxito. Estudios nos muestran que sólo dos de cada mil
personas tienen claro lo que quieren.